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jueves, 18 de septiembre de 2014

Sobre mi obra - Jorge Abbonanza Crítico de Arte uruguayo



Nota de Jorge Abbondanza

Puede discreparse con los que encasillas a Mario Giacoya en los terrenos del arte naif: su pintura tiene una energía expresiva y un dominio del trazo que parecen impropios de esa clasificación. Lo que interesa en todo caso en los paisajes de Giacoya es una suerte de encanto juvenil, el enfrentamiento de un ojo de un deslumbrado con la explosión de una naturaleza que lo cautiva. Su manera de aproximarse a praderas de jubilosas ondulaciones y estallidos cromáticos, al perfil de caseríos o al tratamiento de dilatados cielos, delata antes que nada el gozo de un observador sensitivo y entusiasta. Pero rebela además el artistas de apreciable dinamismo de lenguaje, cuya propuesta cabe demorarse en el tratamiento de amplias superficies donde extrae ritmos palpitantes a la tierra, los muros o el cielo para que operen como fuente generadora de vitalidad que parece iluminar sus obras.
No solo ella emana de la prodigalidad con que vuelca el color y lo hace estallar en torno a los sistemas, sino que también proviene el brío con que Giacoya mueve su mano a través de la tela para transmitirle su impulso.
Jorge Abbondanza
Crítico de Arte Uruguayo


jueves, 30 de enero de 2014

Estancias y Praderas - Lo que aprendí...


Cuando un amigo me encargó que le pintara su campo, me di cuenta de lo que se venía. Todo fue una historia que se fue gestando de apoco; fui muchas veces a su establecimiento y lo recorrí palmo a palmo. Me di cuenta que había tres aspectos fundamentales que aprender:

  1. El amor al lugar.
  2. El cuidado de la flora y la fauna; la forma de producir respetando la tierra y protegiéndola para futuras generaciones.
  3. El amor a su gente y a su familia


Sin estas referencias no podría haber contado estas historias de las estancias que vinieron después. Aprendí a respetar más a las personas que trabajan, cuidan y conviven con la naturaleza. Aprendí que desde el yuyo más insignificante, hasta el animal más grande, son mucho más que eso, son la esencia de la vida misma.
El hombre trabajando en comunión con Dios.
Hoy voy en la quinta estancia y todas poseen estas características que son la que coinciden con las anteriores y yo me he convertido en el medio para contar las historias